La caverna Sabak Jáde Tekax (II)

Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: La caverna Sabak Jáde Tekax (II)

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Sabak Já es una de las cuevas más bellas de Tekax, se encuentra sobre la sierra del Puc y a 5 kilómetros de la cabecera. Se ubica en la comisaría Manuel Cepeda Peraza, de dicho municipio.

El 24 de julio de 1999, el Grupo Espeleológico Ajau realizó una expedición para conocer mejor la caverna de Sabak Já. El equipo estuvo formado por las siguientes personas: María José Gómez Cobá, Fátima Tec Pool, Omar Maldonado Ocampo, Carlos Sosa Estrada y Carlos Evia Cervantes.

En Tekax encontramos al guía y gran amigo Mario Novelo Dorantes. Después fuimos a la comunidad Manuel Cepeda Peraza en donde el comisario ejidal Felipe Keb autorizó la entrada a la gruta. Después de una hora de caminar en el monte, llegamos a la caverna Sabak Já. Mientras nos preparábamos para entrar a la gruta sentimos el aire frío que salía de la cavidad. Esto se debía a la diferencia de temperatura entre el interior de la cueva y el medio ambiente exterior.

Era un poco más del mediodía cuando iniciamos el recorrido interior de Sabak Ja. Entramos por un acceso que corresponde al nivel más alto de la caverna. En esta pequeña galería de acceso vimos un metate grande y unos petrograbados, casi escultura en un caso, en las paredes.

Después de recorrer esta primera parte tuvimos que bajar por una escalera metálica, la que puso Avelino Ceballos en 1947 cuando era presidente municipal. En esta segunda sección hay una gran bóveda que está completamente iluminada una gran dolina atravesada por dos árboles de álamo.

A partir de esta sección percibimos el fenómeno de la condensación de la humedad en gotas adheridas en las paredes y en el techo. Al dirigir luz de nuestras lámparas hacia esas gotas, la superficie interior de la cueva se iluminó en multitud de puntos específicos creando una vista similar a la de un cielo estrellado. Maravilloso espectáculo natural.

Sobre la marcha Mario nos fue indicando los espeleotemas más conocidos. Los primeros en ser señalados fueron los “carros alegóricos”. En la región central de la gruta hay dos claraboyas o dolinas que permiten la entrada de luz desde una altura de 70 metros, según Mario. Los rayos iluminan el suelode la bóveda y de manera indirecta las paredes. Muy cerca de donde cae el haz de luz hay otra formación pétrea a la que Mario llama “la cabeza de la serpiente”.

Continuamos nuestro avance hacia el interior de la gruta. A un lado del camino están las figuras del “pez”, el “niño” y otras. Llegamos a la bóveda final donde está en primer lugar el “bebedero” una formación pétrea bastante compleja: en la parte superior hay una columna de cuatro metros de altura y tres de diámetro de color blanco brillante. (Continuará).

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