Mokele Mbembé del Congo
Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: Mokele Mbembé del Congo
En la profunda selva del Congo y especialmente en la zona pantanosa ubicada entre los ríos Ubangui y Sangha, se dice que deambula un dinosaurio saurópodo llamado Mokele Mbembé. Así lo escribió Massimo Centini.
Según los numerosos testimonios, esta criatura mide entre 5 y 10 metros de largo y con 4 a 6 metros de alto. Tiene un cuerpo macizo y poderoso, es de color entre gris y marrón rojizo. La cabeza es parecida a la de una serpiente y el cuerpo recuerda al de un elefante. De hecho, se han encontrado huellas atribuidas al Mokele Mbembé de tamaño similar a las de un elefante pero con garras. Esta extraña criatura salida de la prehistoria sería vegetariana y no representaría un peligro directo para el hombre, pero algunos nativos dicen que su barca fue golpeada y levantada por el misterioso monstruo de los pantanos congoleños.
Por otra parte, Julia Bruce publicó que desde hace cien años, tanto los extranjeros como los habitantes de un pequeño pueblo del Congo, en África central, empezaron a registrar avistamientos de un animal muy extraño cerca del río Congo: una criatura del tamaño de un elefante, piel de color gris, cuello y cola muy largos y cabeza pequeña. Todas las descripciones coinciden con un apatosaurio, un dinosaurio supuestamente extinguido. Aunque se trataba de un ser vegetariano, existen testimonios sobre ataques a personas.
Algunos han establecido un vínculo entre este misterioso animal y las pinturas rupestres ancestrales en las que aparece una bestia conocida como Mokele Mbembé, que significa “arco iris”. Aunque los científicos han encontrado las muestras de excrementos y gigantescas huellas, todavía no se ha demostrado la existencia de Mokele Mbembé, concluye Bruce.
Otras fuentes digitales señalan que el monstruo es conocido con otros nombres en Camerún y Gabón. Recientemente se supo de un relato acerca de una supuesta matanza en 1960 de un ejemplar del Mokele Mbembé en las cercanías del lago Telé. Se supo que un grupo de pigmeos de la zona pantanosa del departamento de Likouala, construyó una cerca para impedir el paso de estas criaturas. Una de ellas pudo atravesar la barrera, lo que originó la feroz respuesta de los nativos. El pastor Eugene Thomas, que reportó el suceso, dijo que los pigmeos lograron matar y comerse a la bestia; sin embargo, quienes participaron en esto murieron poco después.
El zoólogo escocés especializado en criptozoología Ivan T. Sanderson aseguró que, en 1932, al navegar por el río Mainyu en Camerún, divisó un gran animal saliendo de una cueva cercana al río mientras emitía un sonido ensordecedor y luego se sumergió en el agua. Según Sanderson, el animal era de piel oscura, con una cabeza de igual tamaño a la de un hipopótamo. Sus guías nativos gritaban “M’koo m’bemboo”, de acuerdo al relato de Sanderson. (Continuará).
