El Charro Negro en Progreso
Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: El Charro Negro en Progreso
Los pobladores de la zona de invasión nombrada Flamboyanes, en el puerto de Progreso en Yucatán, cuentan que, de un árbol de grandes dimensiones, se ve salir a un charro negro que cabalga por las calles del lugar. Así lo escribió Jesús López en un rotativo local.
López contrató al tricitaxista Pascual Soto, vecino de Flamboyanes y juntos fueron al sitio. Dijo que casi todos los lugareños de este lugar vienen de otros estados de México. Pascual se asentó aquí hace cinco años luego de abandonar su natal Isla Aguada, Campeche, ubicada a pocos kilómetros de Ciudad del Carmen.
Soto comentó que muchas personas hablan del Charro; que cuando llega la noche empieza a cabalgar y claramente se escuchan los sonidos del galope. La gente tiene miedo y prefiere no salir de
sus casas. También se ha visto la silueta del caballo con un hombre vestido de negro encima de él.
El sitio donde se asegura que sale el espectro fantasmal se encuentra cerca del árbol mencionado y junto a él, hay un pozo lo que da un aspecto aún más macabro a una calle larga con casas de cartón situadas enfrente. Nadie quiere vivir ahí porque son muy frecuentes las apariciones del Charro en todo el año, y para el Día de los Fieles Difuntos, se percibe aún más la presencia de este ser de origen desconocido. Habría que preguntarle por ello a la gente que empezó a vivir aquí hace varios años si no ha ocurrido algún homicidio o suicidio, agregó Soto.
Los creyentes del relato cierran las puertas de sus casas minutos antes de la medianoche. El sitio queda en completa oscuridad y a esto se suma las bajas temperaturas durante los días de invierno. Algunas familias optan por rezar pues intuyen que, con su fe, conseguirían alejar a las entidades negativas que pudieran acercarse.
Uno de los últimos casos relacionados con este misterioso personaje ocurrió con un pescador que, en estado de ebriedad, deambulaba por la madrugada en el área mencionada a principios del mes de junio de 2023. Se supo que algo le hizo despertar y caer en un estado de nerviosismo, pues el sujeto empezó a gritar hasta llegar a su domicilio. Por el momento se desconoce qué fue lo que vio porque el hombre de mar se niega a hablar del asunto, finalizó Soto.
Persiste una fuerte tensión entre los pobladores de Flamboyanes por el temor latente de un posible desalojo y también la ansiedad por regularizar las viviendas, lo que se ha procurado desde hace más de una década, concluye López.
Cabe señalar que el mito del Charro Negro es común oírlo en los estados del centro y norte del país pero muy raro en Yucatán. La presencia de los numerosos migrantes explicaría su existencia en Flamboyanes.
