Visibilizando a las hijas de la historia (I)

Letras en libertad, columna de Cristóbal León Campos: Visibilizando a las hijas de la historia (I)

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

La última vez que Isabel Revuelta Poo visitó Mérida tenía siete años; lo recuerda con una sonrisa que resalta junto a su elegancia natural, y se sorprende un poco por el paso de los años.

Así iniciamos la conversación con Isabel, quien amable y de palabra precisa, regresa ahora a Yucatán como investigadora de historia del arte y escritora a presentar su libro Hijas de la historia 2. Mujeres que construyeron a México, una obra que da continuidad al volumen inicial donde delineó la figura de diez mujeres en un recorrido desde la Conquista hasta el siglo XX.

Es la primera ocasión que Isabel llega a la Filey, y lo hace con el segundo volumen de Hijas de la historia, que reúne en sus páginas a ocho mujeres protagonistas de la historia nacional; gobernantes mayas, insurgentes, revolucionarias, artistas; mujeres que superaron las barreras de su época y le pintaron cara al tiempo, “cambiaron la historia desde la sombra y abrieron portales hacia universos infinitos con el arte”.

Antes de iniciar, Isabel Revuelta se ve apacible, sonriente. Platicamos sin prisa, sin importar que el tiempo suele correr muy aprisa en las ferias de libro, pero quizás la Filey es diferente, más enfocada a la
lectura, eso nos otorga un poco de calma, el reloj no marcha igual, pero iniciamos…

-¿Cómo te sientes al compartir con los lectores en Yucatán?
-Me siento muy acogida, porque me han escrito mucho, porque toda la gente ha sido sumamente receptiva, entonces, ¿qué te puedo decir?, estoy muy entusiasmada.

-Mérida tiene para México una historia particular en relación a la lucha de las mujeres, en tu experiencia, ¿qué ha significado visibilizar la vida de las mujeres en la historia de México?
-Mira, yo tengo una deuda con las sufragistas, y yo quisiera que este trabajo las hubiera podido abarcar, pero es materia de otra investigación. Siempre lo he dicho, la gran revolución que tuvo el mundo fue la revolución feminista, donde finalmente se logran los medios para que la vida pública fuera abordada por las mujeres, con esa equidad y con esa ciudadanía que no se tenía siglos atrás. Entonces, claro, me siento muy emocionada de estar en la tierra de Elvia Carrillo Puerto (“Monja Roja del Mayab”), de Raquel Dzib Cicero, Beatriz Peniche Barrera, de muchas más. Mujeres muy importantes por el Primer Congreso Feminista en México, pero también faltaría Hermila Galindo y muchas otras, escritoras, mujeres de la prensa, en fin.
Entonces, espero sirvan este par de libros, que simplemente son un trabajo de acercamiento, porque es enorme la labor que han hecho las mujeres en la historia.

-¿Cómo ha sido la recepción del público lector, cómo se comunican contigo las diferentes generaciones, tanto mujeres como hombres?
-Siento que es una obra que ha llegado a públicos que yo no me esperaba, porque no es un libro para mujeres, es un libro sobre mujeres para todos los mexicanos. Insisto, tenemos esta necesidad de conocerlos completos. Cuando conocemos la historia completa, nos sentimos mucho más integrados al país, a ese orgullo, a esa continuidad, que es muy importante que sintamos todos.

Entonces, he encontrado públicos, por ejemplo, jóvenes, que me dan retroalimentación de agradecimiento, porque conocen historias de las cuales no tenían ni la más remota idea. De hecho, hay periodos en nuestra historia que no nos los han enseñado.

Ahora, imagínate cuántas mujeres se nos han ido de esa letra, de ese registro de la historia. Entonces, hombres, jóvenes, jovencitas que me ayudan mucho porque me dicen que lo hago de una manera cercana.
Yo insisto que el rigor académico lo busco siempre en mis investigaciones, pero a la hora de divulgarlo, a la hora de escribirlo, eso no está peleado con lo ameno. Y parece ser que estos libros lo han logrado, por lo menos eso me han dicho mis queridos lectores.

-La divulgación de la historia es algo fundamental, pero también un campo no siempre explorado por las y los académicos. ¿Has recibido comentarios de lectura desde la academia?
-Sí, sí, también el gremio académico, mis colegas, la verdad, es gente maravillosa que tiene una pasión por descubrir. Yo no podría hacer mi trabajo sin el trabajo de mis colegas historiadores. La historiografía la hacemos todos.

Lo maravilloso de la divulgación es que puedes hacerla de manera amena, llegando a mucho más públicos. He tenido acercamiento con doctoras tan importantes como Patricia Galeana, que ella también ha hecho una gran labor por acercar al gran público el papel de la mujer en la historia, y es una académica de primerísimo grado.

Muchos colegas ven hoy más la importancia de la divulgación, pues cuando tú conoces tu historia como ciudadana, como ciudadano, te sientes mucho más completo para plantear tu futuro y conocer mejor
tu pasado.

-Ahora, una pregunta de la investigación, quizás de metodología, ¿cómo eliges a las mujeres que estudias?
-Por los procesos históricos, porque sus vidas están hilvanando esos procesos. Y lo comentaba hace un momento, hay muchos periodos que no están claros en nuestra historia, no nos los enseñaron en la escuela. La forma de enseñar nuestra historia todavía no es completa, no es integral.

Yo busqué eso en estos dos libros, que en realidad es un libro en dos volúmenes, son dieciocho personajes, que con sus vidas tejen un periodo histórico. O sea, que esas mujeres, varias de ellas, se complementan en un solo periodo. Busco ilustrar un periodo a través de lo que hicimos las mujeres. Y por eso elegí ciertos personajes. En el volumen uno, pues claro, la inicial Malintzin, porque es justamente
esa época fundacional, la que da origen a México.

En el segundo volumen que presentamos ahora en la Filey, empiezo con el mundo maya; estoy en tierras mayas y me siento muy orgullosa de poder hablar, más bien, humildemente, de lo que fue esa aristocracia, de lo que fue esa mujer, de la Reina Roja de Palenque, la gran señora de las generaciones. También, cómo fue hilvanándose la vida de las mujeres, con esas grandes ciudades-estados, como lo
fue en el Clásico maya.

Y lo mismo sucede, por ejemplo, en el nudo histórico del siglo XIX, la lucha que hubo entre los republicanos y los conservadores. Ahí aparecen los tres proyectos que hay en ese momento, donde Concepción Lombardo, esposa de Miramón, está participando, al igual que Margarita Maza, muy activa. Y para acabar todo este nudo tremendo de la historia, Carlota, con el Segundo Imperio, junto a Maximiliano. ¿Qué pasaba con las mujeres?

Esas tres mujeres, desde su punto de vista cada una, ilustran perfectamente esos tiempos aciagos del México del siglo XIX, buscando el rostro y la forma de nuestro gobierno. Finalmente, acabamos siendo una república a partir de 1867. Pero todo el periplo que pasaron estas tres mujeres participando en él, ilustra muy bien el proceso.

El libro termina con Leonora Carrington, que ilustra la aventura y lo que hacen las mujeres del siglo XX. En este caso, una artista tan poderosa como Leonora. Entonces, escojo a las personajes, digamos, para
que se ilustren el proceso. (Continuará). 

Lo más leído

skeleton





skeleton