Compañero de arte

Esta frase “Compañero de Arte”, la vine escuchando desde que tengo uso de razón y hasta que fallecieron mi abuela Laura y mi madre. Ellas al dedicarse siempre...

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Esta frase “Compañero de Arte”, la vine escuchando desde que tengo uso de razón y hasta que fallecieron mi abuela Laura y mi madre. Ellas al dedicarse siempre al mundo del espectáculo, le tenían mucho respeto a todas las personas que se dedicaban a esto, y ejercían el oficio sin importar el nivel, condiciones o lugar.

Recuerdo perfectamente la escena como si hubiera sido ayer. Compañero de Arte, decía mi abuela; y en ese momento abría su bolsa, sacaba la cartera y me pedía que metiera mano en ella, para que sacara un billete o monedas y se las diera al compañero de arte que estaba tocando su instrumento en la banqueta de la calle.

Esto era repetitivo en cualquier lugar. En ocasiones el artista en cuestión la reconocía y hasta nos dedicaba alguna de sus interpretaciones. Debo confesar que unos eran muy buenos, otros no tanto y otros más sonaban mal; pero eso no importaba, el chiste de esto era simplemente apoyar a aquellos compañeros que no tenían las oportunidades que nosotros teníamos y por ello, simplemente era un deber apoyarlos con la moneda, billete y nunca de baja denominación y porque no, hasta invitarles algo de comer en caso de que el artista se hubiera acercado a la mesa del establecimiento donde nos encontrábamos.

Muy generosas siempre con todos y nunca olvidando al compañero de arte. Pasan los años y esa costumbre la he conservado. Como mis hijos crecieron en Cancún, no hay tanto compañero como en la ciudad de México, pero como recuerdo esas comidas en el mercado 28, en donde mis hijos eran los emisarios de llevarle alguna dadiva al trío, a los jarochos y a los integrantes de la marimba.

Y no menos importante, cuando alguna amistad de mi madre cumplía años, llevarle al cilindrero, al dueto de trompeta y tambor que andaban en la calle; hasta las puertas de su casa para que le tocaran las mañanitas.

Por supuesto los compañeros se iban muy bien remunerados y la o el festejado se quedaban con un sabor de boca estupendo y con un recuerdo para toda la vida. Así que cuando usted vea algún colega de este servidor dando su concierto en la vía pública, no se olvide de apoyar al compañero de arte. Hasta la próxima semana.

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