Orden y rumbo
Cancún vive un momento peculiar: mientras ayer rugió el motor del espectáculo con la Copa Stunt Quintana Roo, se sigue afinando la maquinaria institucional...
Cancún vive un momento peculiar: mientras ayer rugió el motor del espectáculo con la Copa Stunt Quintana Roo, se sigue afinando la maquinaria institucional para poner orden total en las calles: no más carreras clandestinas. No es contradicción, es definición de rumbo.
La realización de este primer campeonato estatal de motociclismo extremo en Villas del Mar marca un parteaguas. Por primera vez el llamado “Bike Life” se encauza hacia una expresión formal, deportiva y regulada. El mensaje que propaga la autoridad es claro: la pasión por las motos no se combate, se organiza. Se reconoce como identidad, comunidad y convivencia. Es evidente la conducción política: la presidenta municipal, Ana Paty Peralta, fija la ruta; el secretario general, Pablo Gutiérrez, la ejecuta con operación y acuerdos, y el respaldo de la gobernadora Mara Lezama fortalece una visión que alinea municipio y estado.
El motociclismo, bien llevado, no es un problema. Genera pertenencia, ordena energías y construye tejido social. Puede ser, incluso, un motor de la cultura de paz que fomenta la administración liderada por Ana Paty. Por ello el impulso institucional a la Copa Stunt no es anecdótico: es una apuesta por canalizar una expresión urbana que, sin cauce, deriva en riesgo.
En ese contexto aparece el otro componente de la estrategia: el operativo contra rodadas clandestinas, cuyo principal artífice es Pablo Gutiérrez. No se trata de acciones aisladas, sino de una política sostenida que responde a una exigencia ciudadana. Las cifras son elocuentes: del 4 al 7 de abril pasado se realizaron 238 inspecciones y se retiraron 170 motocicletas. Solo en el primer operativo se aseguraron 133 unidades y se detuvo a 100 personas, de las cuales 49 fueron menores de edad. El dato no solo dimensiona el problema, sino también evidencia la urgencia de seguir actuando con mano firme.
La clave está en el enfoque. No es criminalización, es orden. No se combate la moto, se combate la ilegalidad. Se protege a la ciudadanía, pero también a los propios motociclistas. Ese equilibrio entre impulsar lo que construye comunidad y frenar lo que la pone en riesgo, define un estilo de gobierno.
Ana Paty Peralta marca la visión de una ciudad más segura y con espacios para todas las expresiones; Pablo Gutiérrez la aterriza con operativos y diálogo, y Mara Lezama respalda una estrategia que entiende la seguridad como coordinación, no como ocurrencia. Cuando fue presidenta municipal, Mara habló de estos temas con ese mismo enfoque.
Cancún, así, no apaga motores. La diferencia no está en la velocidad, sino en el rumbo.
