Hijo de Arnold Schwarzenegger triunfa como fisicoculturista
Joseph Baena encontró su pasión tras recibir como regalo el libro ‘La enciclopedia del culturismo moderno’, coescrito por su padre.
Muchos padres desean que sus hijos sigan sus pasos, ya sea como doctores, maestros o deportistas. En el caso del actor Arnold Schwarzenegger, fue su hijo Joseph Baena el que decidió enfocarse en el culturismo.
Triunfa Joseph Baena como fisicoculturista
Baena, de 25 años, alcanzó el título de ‘profesional’ en su segunda competencia, específicamente en la categoría Classic Physique del Iron Gladiator, organizado por la International Natural Bodybuilding Association (INBA).
El joven atleta celebró su triunfo en redes sociales, donde compartió imágenes del momento en que, sobre el escenario, alza una espada en señal de victoria, acompañado de mensajes de agradecimiento hacia sus seguidores.
“Estoy muy emocionada de formar parte de la INBA y de experimentar este maravilloso programa”. Llevo mucho tiempo en el mundo del fitness”, comentó. “Gracias a todos por los mensajes tan bonitos”.
Previamente, Baena también brilló en la competición NPC Natural de Colorado, donde obtuvo el primer lugar en la categoría de peso pesado de culturismo masculino abierto, además de imponerse en las divisiones de novatos en físico clásico masculino.
Su inspiración: Arnold Schwarzenegger
Baena es resultado de una relación extramatrimonial entre Schwarzenegger y la ama de llaves Mildred “Patty” Baena. En 2011, a la edad de 13 años, por fin conoció a su padre.
Inspirado por la trayectoria del protagonista de ‘Terminator’ —una figura icónica tanto en el deporte como en el cine y la política— Baena encontró en el culturismo una pasión que nació tras recibir como regalo el libro La enciclopedia del culturismo moderno, coescrito por Schwarzenegger.
Aunque en su juventud practicó natación en Pepperdine College, reveló que fue conocido como el chico gordo de su escuela, situación que lo llevó a ser excluido de los equipos de baloncesto y fútbol de su secundaria.
No fue hasta su tercer año que decidió dedicarse por completo a una actividad en específico: el levantamiento de pesas.
“Empecé a levantar pesas y me enamoré del culturismo, al ver la mejora, el aumento de masa muscular, el aumento de fuerza. Me enamoré del deporte, incluso al verlo”, declaró. “Este año fue el año en que dije: ‘Basta de miedo. Basta de darle vueltas a las cosas. Es hora de comprometerme’”.
A pesar de llevar un apellido de peso, Baena asegura que su progreso se basa en el esfuerzo propio.
“Mi padre es de la vieja escuela; no cree en las limosnas”, puntualizó. “Él cree que el trabajo duro da sus frutos, y yo también. Me encanta la palabra honor, y me siento muy orgulloso en el sentido de que si uso los contactos de mi padre o le pido favores, me pregunto qué honor me traerá eso”.
Con información de New York Post
