Armenia: elecciones definirán su relación con Rusia y Occidente
Con una economía aún dependiente de Rusia y una infraestructura energética parcialmente controlada por Moscú, Armenia enfrenta un futuro incierto.
Armenia se encuentra en una encrucijada histórica, ya que las elecciones parlamentarias del domingo 7 de junio no solo renovarán el equilibrio político interno, sino que podrían redefinir el rumbo geopolítico del país caucásico entre Rusia y Occidente.
El primer ministro en funciones, Nikol Pashinyan, busca consolidar una estrategia de acercamiento hacia la Unión Europea y Estados Unidos, en un giro que desafía décadas de estrechos vínculos con Moscú. Su partido, Contrato Civil, parte como favorito para mantener el control del Parlamento, aunque enfrenta una oposición fragmentada, pero con fuerte inclinación prorrusa.
“Estas son las primeras elecciones en la historia de Armenia en que la orientación geopolítica se ha convertido en un asunto decisivo”, advirtió Mikayel Zolyan, analista y exmiembro del Parlamento armenio. “Hasta ahora, Armenia se ha mantenido dentro de la esfera de influencia de Rusia, y eso se daba por sentado, pero ahora, por primera vez, esto se está poniendo en duda”.
Tensión con Rusia
El desgaste de la relación con Moscú se profundizó tras la crisis de Nagorno Karabaj en 2023, cuando Azerbaiyán tomó el control total de la región. Ereván acusó a Rusia de no cumplir su papel como garante de seguridad, mientras que el Kremlin, encabezado por Vladimir Putin, rechazó las críticas y argumentó limitaciones en su mandato.
Desde entonces, Pashinyan ha dado pasos cautelosos pero firmes: Armenia se integró a la Corte Penal Internacional (CPI), suspendió su participación en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y expresó abiertamente su aspiración de ingresar a la Unión Europea. Incluso, recientemente acogió la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván.
El respaldo occidental no ha tardado en llegar. En agosto, el presidente estadounidense Donald Trump reunió a Pashinyan y al mandatario azerbaiyano Ilham Aliyev para firmar un acuerdo que busca cerrar décadas de conflicto. Por su parte, Ursula von der Leyen ha prometido inversiones en energía y tecnología, además de anunciar un apoyo económico de 50 millones de euros frente a las presiones rusas.
Postura de Rusia afecta exportaciones de Armenia
Sin embargo, el viraje hacia Occidente no está exento de riesgos. Rusia ha endurecido su postura con advertencias económicas y restricciones comerciales que afectan exportaciones clave armenias.
Además, ha insinuado posibles consecuencias similares a las vividas por Ucrania tras su acercamiento a la Unión Europea.
En el plano interno, la oposición mantiene una postura firme a favor de preservar los lazos con Moscú. El Partido Armenia Fuerte, liderado por el empresario Samvel Karapetyan, acusa a Pashinyan de poner en riesgo la estabilidad del país. A ellos se suma el expresidente Robert Kocharyan, quien denuncia un deterioro grave en las relaciones con Rusia.
A la par, crecen las preocupaciones sobre la injerencia extranjera. Organizaciones civiles y observadores internacionales han documentado presuntas campañas de desinformación, ciberataques y financiamiento ilícito vinculados a intereses externos, lo que añade tensión a un proceso electoral ya de por sí crucial.
Con una economía aún dependiente de Rusia —destino de la mayor parte de sus exportaciones— y una infraestructura energética parcialmente controlada por Moscú, Armenia enfrenta un futuro incierto.
Analistas coinciden en que desprenderse de la influencia rusa será un proceso largo y complejo.
Con información de AP
