ONU reporta más de mil trabajadores humanitarios asesinados en 3 años

La ONU lamentó que la labor de quienes entregan ayuda en medio de conflictos armados se ha convertido en una de las más peligrosas del mundo.

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ONU reporta más de mil trabajadores humanitarios asesinados en 3 años. (Foto: AFP/Composición)
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La labor de quienes entregan alimentos, agua y medicinas en medio de conflictos armados se ha convertido en una de las más peligrosas del mundo, tanto así que más de mil trabajadores humanitarios fueron asesinados entre 2023 y 2025.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció que la cifra es casi el triple que en el trienio anterior.

“Esto no es un incremento accidental; es el colapso de la protección”, advirtió Tom Fletcher, jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, ante el Consejo de Seguridad. 

Sus palabras no sólo resumen la magnitud de la tragedia, sino también el deterioro de las normas que, en teoría, deberían resguardar a quienes operan en zonas de guerra.

La labor de quienes entregan ayuda en medio de conflictos armados se ha convertido en una de las más peligrosas del mundo. (Foto: ONU)
La labor de quienes entregan ayuda en medio de conflictos armados se ha convertido en una de las más peligrosas del mundo. (Foto: ONU)

Trabajadores humanitarios sin vida: ¿dónde murieron?

De los más de 1.010 trabajadores asesinados en ese periodo, más de la mitad —alrededor de 560— murieron en Gaza y Cisjordania, debido a la guerra entre Israel y Hamás iniciada en octubre de 2023. 

Otros focos críticos incluyen Sudán, con 130 víctimas; Sudán del Sur, con 60; Ucrania y la República Democrática del Congo, con 25 cada uno.

Solo en 2024, un año récord, murieron 383 trabajadores en distintos escenarios de crisis mientras realizaban tareas esenciales como la distribución de ayuda básica. En 2025, al menos 326 perdieron la vida en 21 países. Muchos de ellos, explicó Fletcher, murieron en convoyes claramente identificados o en misiones previamente coordinadas con autoridades.

Las condenas no han servido

El tema llegó al Consejo de Seguridad en el marco de una resolución adoptada en mayo de 2024, en la que se condenaron los ataques contra personal humanitario y se exigió su protección conforme al derecho internacional. Sin embargo, la distancia entre el papel y la realidad es cada vez más evidente.

En un discurso, Fletcher cuestionó directamente a los Estados miembros sobre si estos asesinatos ocurren porque el derecho internacional ya no resulta conveniente o bien, porque “es más importante proteger a quienes diseñan, venden, suministran y disparan armas letales”.

“¿O es porque los Estados miembros ven estas cifras como daños colaterales, parte de la niebla de la guerra? O peor aún, ¿ahora se nos considera blancos legítimos?”, agregó. “Quizá la pregunta más escalofriante: si estas muertes eran ‘evitables’, ¿por qué entonces no se evitaron?”.

Además de la violencia directa, la ONU denunció un entorno cada vez más hostil para la acción humanitaria. En Yemen, decenas de trabajadores —incluidos 73 miembros del organismo— han sido detenidos arbitrariamente por rebeldes hutíes. En Afganistán, las mujeres tienen prohibido participar en labores humanitarias. En Gaza, las restricciones impuestas limitan severamente la operación de organismos internacionales, mientras que en Ucrania los ataques con drones han obligado a retiradas estratégicas.

A este panorama se suma el desplome de la financiación para programas de ayuda, lo que, según Fletcher, dibuja un mundo “sin ley, belicoso, egoísta y violento”.

Con información de AP

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