Alerta por aumento de casos con daño renal
En 2025 se registraron más 7 mil pacientes con diabetes tipo 2
La enfermedad renal crónica se perfila como uno de los principales retos de salud pública en Yucatán, debido a su estrecha relación con el crecimiento sostenido de la diabetes mellitus, padecimiento que en la entidad continúa registrando cifras preocupantes.
En el estado, la diabetes se ha consolidado como la segunda causa de muerte, con mil 806 fallecimientos acumulados entre 2010 y 2024, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Además, durante 2025 se reportaron 7 mil 263 nuevos casos de diabetes tipo 2, mientras que la mortalidad por insuficiencia renal en hombres pasó de 144 casos en 2023 a 188 en 2024, lo que refleja una tendencia creciente en los problemas de salud asociados a enfermedades crónicas.
En el marco del Día Mundial del Riñón, que se conmemora cada 12 de marzo, el presidente de la Federación Mexicana de Promoción de la Salud, A.C., Jorge R. Marín Marrufo, advirtió que el avance de la diabetes podría traducirse en un aumento de casos de insuficiencia renal si no se fortalecen las acciones de prevención y detección oportuna.
Diversos estudios médicos señalan que uno de cada tres pacientes con diabetes puede desarrollar daño renal, condición que con el tiempo puede evolucionar hacia insuficiencia renal crónica, una enfermedad que suele avanzar sin presentar síntomas durante años.
Cuando el paciente comienza a experimentar señales como fatiga extrema, hinchazón en piernas o cambios en la frecuencia urinaria, el deterioro de los riñones con frecuencia ya se encuentra en una fase avanzada.
En estas circunstancias, muchas personas requieren tratamientos sustitutivos como la hemodiálisis o incluso un trasplante renal, procedimientos que implican elevados costos económicos para las familias y para el sistema de salud, además de afectar considerablemente la calidad de vida de los pacientes.
A nivel nacional se estima que entre el 8 y el 10 por ciento de la población presenta algún grado de daño renal, muchas veces sin tener conocimiento de su condición.
Especialistas advierten que Yucatán enfrenta una combinación de factores que favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas, entre ellos altos índices de obesidad, cambios en los hábitos alimentarios, sedentarismo y diagnósticos tardíos.
El alto consumo de bebidas azucaradas, dietas ricas en carbohidratos refinados y la falta de actividad física han acelerado el crecimiento de la diabetes, lo que a su vez incrementa el riesgo de daño renal.
