Santa Rosalía de Palermo

Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: Santa Rosalía de Palermo

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Esta santa es la patrona de Palermo, Italia, y abogada estimadísima para librarse de la peste y de las epidemias. Nació en el año 1130, hija de un empleado del rey de Sicilia. Rosalía quiere decir “hermosa como una rosa”. Así lo escribió Eliécer Salesman.

Desde muy niña sintió una fuerte inclinación por vivir en soledad, dedicada únicamente a la oración y a la penitencia. Siendo ya una joven se fue a vivir en la cueva de una montaña a 5 kilómetros de Palermo. Rosalía escribió sobre la roca la siguiente frase: “Yo Rosalía, por amor de Nuestro Señor Jesucristo, he resuelto habitar en esta caverna”. Dicen que murió allí el 4 de septiembre del año 1160. La nieve cubrió su cuerpo y por muchos años nadie supo dónde estaban sus restos.

En el año 1624, la peste invadió a la ciudad de Palermo y las personas fallecían por miles. Un moribundo le dijo a un sacerdote que, en sus sueños, había visto dónde estaban los restos corporales de la santa y que ella le había avisado que la peste se acabaría tan pronto llevaran sus restos en devota procesión por la ciudad.

Fueron al sitio señalado por el moribundo y excavando entre la nieve encontraron los restos. Los llevaron en la famosa procesión por toda la ciudad, rezando y cantando; a partir de ese día se acabó la peste en Palermo. Desde entonces este lugar le ha tenido una inmensa devoción a Santa Rosalía. En diversas épocas, en algunas urbes de Europa, les ha llegado la peste del cólera o la del tifo negro; los habitantes de tales sitios invocaron con mucha fe a Santa Rosalía y milagrosamente consiguieron que cesara el mal, concluyó Salesman.

Tomás Parra Sánchez publicó otra versión de la misma santa y señala que Rosalía significa “guirnalda de rosas”, en latín; pero quizás derivado del nombre germánico Rosalinda, “escudo de honor”. Vivió en el siglo XII y murió hacia el 1160.

Aunque se desconocen muchos datos sobre su vida, una leyenda asegura que Rosalía fue dama de compañía de Margarita, esposa de Guillermo de Sicilia. Se retiró a una cueva del monte Coscina y luego a otra del monte Pellegrino, cercano a Palermo. En la Edad Media se le dedicaron varias iglesias y se le consideró la Protectora y Patrona de Palermo. Sus restos fueron descubiertos el 15 de julio de 1624, gracias a la curación de una devota a quien la santa reveló su paradero. En 1630, el papa Urbano VIII la incluyó en el Martirologio. Se le invoca como protectora contra la peste y los terremotos. En la iconografía se le presenta como una ermitaña o bien con hábito agustino. Sus principales atributos son una corona de rosas blancas, un crucifijo y una calavera, por su ascesis, concluyó Parra. 

Lo más leído

skeleton





skeleton