En Yucatán el feminicidio se castiga hasta con 65 años de cárcel
Yucatán, pionero en tipificar y sancionar el feminicidio.
Yucatán se mantiene como una de las entidades pioneras del país en la tipificación y sanción del feminicidio, con un marco legal que establece penas de hasta 65 años de prisión, afirmó el magistrado presidente de la Primera Sala Colegiada Civil y Penal del Poder Judicial del Estado, Hernán Jesús Vega Burgos.
Explicó que aunque en el pasado el delito de privar de la vida se clasificaba de manera general como homicidio, fue a raíz del caso conocido como “Campo Algodonero” en 2009, -relacionado con los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez-, que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió recomendaciones al estado mexicano para atender la violencia de género de manera específica.
A partir de ello, dijo, en 2012 se reconoció el feminicidio como un delito autónomo a nivel nacional, mientras que en Yucatán fue incorporado en la legislación estatal en 2014.
“El feminicidio en nuestro estado tiene una penalidad que va de 32 a 45 años de prisión en su modalidad general, pero existen agravantes que pueden elevar la sanción hasta los 65 años”, expuso Vega Burgos.
Entre los factores que incrementan la pena se encuentran la existencia de una relación de parentesco, sentimental, laboral o docente entre la víctima y el agresor. Asimismo, cuando la víctima es menor de edad, la sanción puede alcanzar hasta los 60 años de cárcel.
Tentativa de feminicidio
El magistrado también puntualizó que en los casos en que la víctima sobrevive a la agresión, el delito se sanciona en grado de tentativa, con penas que pueden llegar a las dos terceras partes del máximo previsto, dependiendo de las circunstancias.
Además de las sanciones penales, la legislación yucateca establece la obligación de reparar el daño a las víctimas, así como la inhabilitación inmediata de los responsables cuando se trate de servidores públicos.
Vega Burgos destacó que la más reciente reforma al tipo penal de feminicidio en Yucatán se realizó en 2024, incorporando nuevas modalidades del delito, como los ataques con ácido u otras sustancias que pongan en riesgo la vida de las mujeres.
