Ocultan el avance del gusano barrenador
Autoridades estatales se centran en la difusión de estrategias de atención sin dimensionar el crecimiento de casos en la entidad; omiten análisis del incremento de la plaga
El manejo informativo del Gobierno de Yucatán sobre el avance del gusano barrenador del ganado ha generado cuestionamientos, al centrarse en la difusión de estrategias de atención sin dimensionar el crecimiento sostenido de casos en la entidad. En sus boletines oficiales se destaca la coordinación institucional y la respuesta inmediata, pero se omite un análisis claro del incremento semanal de la plaga, que continúa expandiéndose en distintos municipios.
De acuerdo con los propios reportes oficiales, cada corte registra nuevos contagios que elevan el acumulado total, lo que evidencia una problemática activa y en evolución. Sin embargo, la narrativa institucional mantiene un enfoque en las acciones implementadas más que en la gravedad del fenómeno.
De hecho, el caso de una persona fallecida por miasis fue menospreciado en su comunicado, en el que señalaron que, en el caso del fallecimiento de la paciente, que fue diagnosticada con miasis asociada a gusano barrenador, ésta además presentaba condiciones médicas preexistentes de alta complejidad que comprometían de manera significativa su estado de salud.
Esta forma de comunicar ha sido señalada por minimizar el impacto real del gusano barrenador, una plaga que no sólo afecta al hato ganadero, sino que también representa un riesgo sanitario más amplio, aunque se señale como un caso aislado.
Mientras tanto, los reportes continúan sumando casos en animales domésticos, de producción y fauna silvestre, sin que se refleje control para contener esta plaga, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y las Uniones Ganaderas Locales.
Actualmente, el estado registra un total acumulado de mil 693 casos, identificados en aves, caninos, felinos, bovinos, ovinos, caprinos, cérvidos, equinos, fauna silvestre y suinos.
De acuerdo con el reporte más reciente, las nuevas gusaneras se detectaron en nueve municipios. Mérida concentró 14 reportes; Ticul, dos; y Ucú, Tekax, Maxcanú, Panabá, Espita, Baca y Tixkokob, uno cada uno. Los contagios se presentaron en caninos, equinos y bovinos de entre uno y 15 años de edad, y las lesiones se originaron principalmente por peleas entre congéneres.
Para atender esta situación, se han desplegado brigadas especializadas en campo que visitan a los productores que reportan gusaneras, a fin de brindar tratamiento y atención inmediata, personalizada y gratuita.
La dependencia explicó que, para curar a los animales afectados, se recomienda limpiar la herida, retirar las larvas con pinzas, colocarlas en alcohol y aplicar el cicatrizante Negasunt.
Como parte de las acciones preventivas, personal especializado también capacita a los productores para que sepan cómo actuar ante la miasis, enfermedad que afecta a los animales de sangre caliente.
A pesar de la difusión de medidas preventivas y la recomendación de tratamientos básicos, especialistas y productores han advertido que la problemática requiere mayor transparencia y seguimiento puntual en la información pública.
Señalan que dimensionar correctamente el avance del gusano barrenador permitiría tomar decisiones más oportunas y reforzar las acciones de contención, especialmente ante el impacto económico en el sector ganadero y los posibles riesgos a la salud pública que no están siendo plenamente visibilizados en los comunicados oficiales.
Ayer, en un comunicado, se dijo que la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) informó que, durante la última semana, se detectaron 23 nuevos casos de gusano barrenador en Yucatán, por lo que se mantienen y refuerzan las medidas de control.
