¿Resucitaste con Jesús?

Reflexiones espirituales por Roberto Díaz y Díaz

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Hoy domingo resucitó Jesús, y hay que hacernos la pregunta: ¿resucitamos con él, o seguimos muertos? Hay que cuestionarnos y aplicarlo a nuestra vida. Para estar resucitando con Jesús, hay que ser creador de algo, de un hogar o negocio, de una actividad y una nueva vida. Porque no sólo es vivir, sino injertar la alegría del vivir en nuestros semejantes.

Para resucitar con Jesús, hay que hacer las cosas, no buscar excusas para no hacerlas. Probablemente creas que te va mal, pero hay que entender que “para que las cosas mejoren, tienen que empeorar”. Resucitar con Jesús es levantarse después de cada caída, en vez de buscarle explicaciones al fracaso. No hay que decir fracaso, hay que decir “experiencia de vida”. Fracasar es no volver a intentarlo. “Nos asombra ver una persona de éxito, y no nos avergonzamos de nuestro asombro”.

Ese Cristo que hoy domingo resucitó nos grita que tengamos un plan de vida, para luchar contra lo negativo y lo pesimista que llevamos dentro, un plan de entrega en servir. Porque entenderemos el éxito en nuestras vidas cuando tengamos algo que dar, algo que compartir, y el estímulo para triunfar sirviendo.

Haber resucitado hoy con Jesús es entender el trabajo como un privilegio, no como una necesidad. ¿Odias, sufres y padeces tu trabajo?, ¿o quieres, disfrutas y gozas tu trabajo? Cuando entendamos nuestro trabajo como una bendición de Dios, lo empezaremos a disfrutar. Resucitar es ser hombre nuevo, es admitir un error, pero... ¡no volver a cometerlo! Somos seres imperfectos, pero somos perfectibles. Bien me decía mi suegro: “Roberto, en la vida siempre tendrás pagos, problemas y enfermedades, los únicos que no tienen esas tres cosas están dos metros bajo tierra”. Para resucitar con Jesús hay que saber qué tenemos que hacer y hacerlo.

Hoy la vida te grita que seas feliz, y que te realices como un ser humano en plenitud. No me digas que no puedes, querer es poder. “No me digas cómo lo vas a hacer, mejor dime cómo lo hiciste”. Es una buena frase para que se la digas a tu mente y la apliques en tu vida. Resucitar con Jesús es disciplinarse a sí mismo bajo sanos principios, y someternos deliberadamente a esa disciplina. Yo como pediatra nutriólogo le digo a mis pacientes: “Come la mitad, camina el doble, sonríe el triple y ama el cuádruple”. ¡Hoy es un buen día para dejar todo eso que nos quita la vida y resucitar a una nueva existencia!

Resucitar con Jesús es levantar el espíritu, es soñar en grandes empresas y conseguirlas. Tal vez eres un cadáver ambulante con el sudario puesto. Hoy te puedes liberar de la muerte y empezar a vivir tu vida y vivirla en plenitud. Resucitar es estar naciendo cada día con alegría, optimismo y con amor. Es comprender que tenemos que cambiar en nuestras vidas, y cómo debemos vivir nuestra nueva vida, para que valga la pena vivirla con entrega, servicio y generando bienestar. Hoy, ¿resucitaste con Jesús, o eres un cadáver ambulante?

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