Aún con falta de espacios para la convivencia de personas con discapacidad en Cancún

La ausencia de programas y lugares adecuados para este sector puede impactar directamente en la capacidad para relacionarse.

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La falta de espacios recreativos y de convivencia para niñas, niños y adolescentes con discapacidad en Cancún y en el estado de Quintana Roo continúa siendo un reto pendiente, advirtió Alejandro Sosa, director del Centro de Atención Múltiple “Eduardo Huet”, quien consideró que la escasez de opciones fuera del entorno escolar limita el desarrollo integral de este sector de la población, especialmente en aspectos sociales y emocionales.

Sosa explicó que, si bien las escuelas representan un entorno importante para fomentar la inclusión, la convivencia y el aprendizaje en un ambiente libre de violencia, estos espacios resultan insuficientes para cubrir todas las necesidades de los menores con discapacidad. 

“No tenemos espacios de convivencia, no tenemos tiempo para ir a esos espacios, porque si no no pagamos la renta o la comida, no hay espacios para que la gente se encuentre, donde haya música, haya pintura, donde estas personas puedan convivir, hoy día esos espacios son las plazas y no son suficientes para un buen desarrollo”, comentó.

En este sentido, subrayó que la interacción social no debe restringirse únicamente al ámbito educativo, ya que el esparcimiento y las actividades recreativas también forman parte fundamental de su desarrollo. 

Aún con falta de espacios para la convivencia de personas con discapacidad en Cancún
Aún con falta de espacios para la convivencia de personas con discapacidad en Cancún

 

El director del centro enfatizó que la ausencia de programas y lugares adecuados para este sector puede impactar directamente en la capacidad de las y los menores para relacionarse con otras personas, lo que a largo plazo podría derivar en dificultades para su integración en la sociedad.

“Creo definitivamente que los espacios dialógicos son momentos de convergencia en las que las personas pueden abrirse y ser ellas mismas, y un tema académico no necesariamente es un tema formativo, pero un trayecto formativo implica momentos en los que tengo que crecer como ser humano, y la falta de espacios no les brinda esa oportunidad, añadió. 

Ante este panorama, hizo un llamado a las autoridades para impulsar políticas públicas que garanticen una mayor inclusión, así como la creación de espacios recreativos accesibles y actividades diseñadas específicamente para personas con discapacidad, pues estas acciones ayudarían a mejorar la calidad de vida de los menores.

Finalmente, Sosa reiteró la importancia de visibilizar esta problemática y trabajar de manera conjunta entre gobierno, instituciones educativas y sociedad civil para generar alternativas que permitan a todos los niños y adolescentes desarrollarse plenamente, sin importar sus condiciones.

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