Llamado de atención a padres de familia tras operativos en 'rodadas' de Cancún
La detección de menores de edad en estas actividades, pone en evidencia la necesidad de reconstruir los lazos en el hogar; señalan.
Los recientes operativos de supervisión a las "rodadas" de motociclistas en la ciudad representan un "verdadero llamado de atención" para que los padres de familia refuercen el diálogo y la vigilancia con sus hijos, según informó Edgar Mora Ucán, director de Derechos Humanos y Atención a Grupos Vulnerables.
El funcionario señaló que la detección de menores de edad en estas actividades, muchas veces sin las medidas de seguridad básicas o permisos correspondientes, pone en evidencia la necesidad de reconstruir los lazos de comunicación en el hogar.
"Es una buena llamada de atención para que como sociedad utilicemos las estructuras gubernamentales y municipales donde podemos apoyarnos y cerrar este círculo de comunicación que tenemos en casa", subrayó, destacando que el cumplimiento de la ley es, ante todo, una medida de prevención de accidentes.
Para atender el origen de estas problemáticas, el Ayuntamiento ha puesto a disposición de la ciudadanía servicios de psicología y terapias grupales o individuales a través de la Dirección de Salud, buscando sanar los rompimientos en la convivencia familiar.
Mora Ucán insistió en que, si bien la autoridad seguirá supervisando las rodadas para garantizar el respeto al reglamento de tránsito y disminuir la contaminación auditiva que afecta a personas con discapacidad y mascotas, el trabajo más importante comienza en casa.
El director concluyó que la administración municipal mantendrá canales abiertos, como los Comités de Paz y redes sociales, para canalizar situaciones de riesgo o adicciones, enfatizando que la seguridad de los jóvenes depende directamente de una comunicación efectiva y el respeto mutuo dentro de la comunidad.
Finalmente, el director recalcó que la supervisión de las rodadas continuará de manera enfática, no solo por seguridad física, sino por la convivencia y el respeto hacia sectores vulnerables y el medio ambiente.
Mencionó que el exceso de ruido generado por estos grupos afecta a vecinos, personas con discapacidad y mascotas, quienes experimentan niveles de estrés comparables a los provocados por la pirotecnia.
"Debemos buscar las mejores formas para seguir conviviendo en nuestra ciudad, pero sobre todo basado en el respeto que debe tener cada persona", concluyó
