Reconocimiento turístico internacional
El inicio de 2026 no pudo ser más alentador para Quintana Roo. La reciente participación del estado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), en Madrid, no solo dejó cifras...
El inicio de 2026 no pudo ser más alentador para Quintana Roo. La reciente participación del estado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), en Madrid, no solo dejó cifras récord y anuncios relevantes, sino que confirmó algo que ya se percibía desde hace tiempo: el Caribe Mexicano no compite, lidera.
Fitur marcó un antes y un después para la proyección internacional del estado. La agenda fue intensa, estratégica y, sobre todo, efectiva. Inversiones millonarias, fortalecimiento de la conectividad aérea, alianzas con los principales actores globales del sector y una promoción sin precedentes colocaron a Quintana Roo en el centro del mapa turístico mundial justo cuando el calendario avanza hacia eventos clave como el Mundial de Fútbol 2026.
La confianza de los inversionistas quedó clara con el anuncio de nuevos desarrollos hoteleros de alto nivel, una señal inequívoca de que el destino ofrece certeza, rentabilidad y visión de largo plazo. A ello se suma la recuperación y ampliación de rutas aéreas estratégicas, fundamentales para mantener el flujo turístico y diversificar mercados.
Pero no todo se trató de grandes cifras o corporativos internacionales. Uno de los mensajes más poderosos fue la apuesta por un turismo más incluyente. La presencia de artesanas y artesanos promoviendo experiencias de turismo rural y comunitario envió una señal clara al mundo, de que el éxito turístico puede y debe compartirse, integrando a las comunidades y revalorizando la identidad cultural.
La promoción del Caribe mexicano alcanzó niveles inéditos, con impactos millonarios en espacios icónicos de Madrid y su aeropuerto internacional. A esto se suma una agenda sólida de eventos deportivos, gastronómicos y culturales que mantendrán a Quintana Roo en la conversación global durante todo el año.
Además, el estado se perfila como la gran puerta de entrada al Mundial 2026, con una conectividad privilegiada hacia más de 120 ciudades del mundo y acuerdos con los principales operadores turísticos y acuerdos con los principales operadores turísticos internacionales. No es un dato menor: se trata de una oportunidad histórica para consolidar liderazgo y diversificar aún más la oferta.
A estos logros se suma el mensaje claro hacia los mercados internacionales, de que Quintana Roo no solo crece, se ordena. La apuesta por el desarrollo sostenible, la seguridad y la planeación responsable fortalece la confianza de aerolíneas, cadenas hoteleras, bancos e inversionistas que ven en el estado un destino maduro, competitivo y con reglas claras. En un contexto global incierto, esa certeza se convierte en una ventaja estratégica.
El reto hacia adelante será sostener este impulso y convertir la proyección internacional en beneficios tangibles para la población local. Si el turismo logra seguir siendo motor económico sin perder de vista el equilibrio social y ambiental, Quintana Roo no solo consolidará su liderazgo turístico, sino que marcará la pauta de cómo debe crecer un destino de clase mundial en el siglo XXI. ¿Se cumplirán las metas este 2026, sin importar los fenómenos naturales?
