Seguridad en la agenda
En Cozumel, su tierra, Renán Sánchez Tajonar puso el acento donde más importa hoy: la seguridad. Su reunión con el secretario de Seguridad Ciudadana...
En Cozumel, su tierra, Renán Sánchez Tajonar puso el acento donde más importa hoy: la seguridad.
Su reunión con el secretario de Seguridad Ciudadana, Julio César Gómez Torres, en el Subcentro Regional del C5, no fue un acto protocolario más, sino un ejercicio de revisión puntual de estrategias y coordinación institucional en uno de los destinos clave del Caribe mexicano. Allí, donde el turismo convive con las exigencias de paz pública, el líder del Congreso local decidió involucrarse de manera directa.
Días después, ya en Cancún, el diálogo con el fiscal general Raciel López Salazar reforzó la misma ruta: construir puentes entre el Poder Legislativo y las instancias responsables de la procuración de justicia. Ello significa reconocer que la seguridad no se resuelve desde una sola trinchera, sino con engranajes que funcionen al mismo tiempo y en la misma dirección.
Previo a dichos encuentros, Renán acompañó a la gobernadora Mara Lezama en actividades igualmente relacionadas en Chetumal.
Esa presencia constante revela una lógica de trabajo que va más allá de la coyuntura: es seguimiento y evaluación. En los hechos, es una señal de que no se limitan a legislar "a distancia", sino que tienen el pulso diario de los problemas.
En el fondo, que el presidente de la Jugocopo se ocupe de un asunto tan sensible en Quintana Roo, tiene efectos concretos. Primero, envía un mensaje de corresponsabilidad institucional: la seguridad deja de ser un tema exclusivo del Ejecutivo y se convierte en una agenda compartida. Ello fortalece la construcción de políticas públicas más completas, con sustento legal y respaldo presupuestal.
Segundo, abre la puerta a decisiones mejor informadas. Cuando el Legislativo conoce de primera mano los retos operativos, puede traducir esas necesidades en leyes útiles, no en ocurrencias.
Un tercer ángulo relevante: la confianza ciudadana. Ver a las autoridades coordinadas, dialogando y supervisando, reduce la percepción de abandono que suele alimentar la incertidumbre. La seguridad también se construye desde la percepción y, en ese terreno, la presencia activa del Congreso suma en grande.
Esa jornada de Chetumal, cuando se informó sobre la inversión superior a los 100 millones de pesos y se reconoció a mujeres, entregó el mejor ejemplo al respecto: seguridad con herramientas y tejido social que se fortalece.
La ruta es clara: coordinación, cercanía y decisiones con visión. En un estado donde la seguridad es tema cotidiano, que el liderazgo legislativo se involucre, manda una señal potente a los gobiernos y al mundo político.
