Tecnología, transparencia y los parlamentos del futuro
La democracia no es estática. Evoluciona con la sociedad, con sus demandas y con las herramientas que tenemos para responder mejor a ellas. Hoy, uno de los grandes...
La democracia no es estática. Evoluciona con la sociedad, con sus demandas y con las herramientas que tenemos para responder mejor a ellas. Hoy, uno de los grandes retos de los parlamentos es claro: adaptarse a un tiempo donde la ciudadanía exige información inmediata, procesos claros y decisiones comprensibles. En ese contexto, la tecnología y la transparencia no son opciones, son condiciones básicas del futuro legislativo.
Durante muchos años, los congresos fueron percibidos como espacios cerrados, lejanos y difíciles de entender. Esa distancia generó desconfianza. Por eso, hablar de parlamentos del futuro implica romper con esa lógica y construir instituciones abiertas, accesibles y cercanas a la gente. La tecnología es una aliada poderosa para lograrlo, siempre que se utilice con ética y con un profundo sentido de responsabilidad pública.
Un parlamento moderno no es solo el que digitaliza trámites, sino el que abre información, facilita el seguimiento ciudadano y rinde cuentas de manera permanente. Plataformas digitales, transmisión de sesiones, acceso a iniciativas, votaciones claras y comunicación directa con la ciudadanía son herramientas que fortalecen la democracia y devuelven confianza en las instituciones.
En Quintana Roo entendemos que la transparencia no debilita al poder legislativo; lo fortalece. Cuando la gente sabe cómo se decide, quién decide y por qué se decide, la política recupera legitimidad. Y cuando la tecnología se pone al servicio del pueblo, el Congreso deja de ser un edificio para convertirse en un espacio vivo de participación.
Pero la tecnología, por sí sola, no transforma. Lo que realmente marca la diferencia es la voluntad política. Un parlamento del futuro es aquel que combina innovación con sensibilidad social, que utiliza herramientas digitales para escuchar mejor, para legislar con mayor información y para responder con mayor rapidez a las necesidades reales del territorio.
Desde el Congreso del Estado, el compromiso es avanzar hacia un modelo legislativo más abierto, más transparente y más cercano. Un Congreso que rinda cuentas, que dialogue con la ciudadanía y que utilice la tecnología para fortalecer la democracia, no para alejarla.
El futuro de los parlamentos se construye hoy. Y se construye con una idea muy clara: el poder público debe estar al alcance de la gente. En Quintana Roo, esa es la ruta que estamos siguiendo para que legislar sea sinónimo de confianza, innovación y justicia social.
